A 41.633 votos de distancia y con un escrutinio que roza el 100%, el candidato izquierdista Roberto Sánchez lanzó una dura acusación contra su rival Keiko Fujimori: la lideresa de Fuerza Popular lleva una década copando las instituciones del Estado. «Gobierna hoy, hace 10 años que ha tomado todas las instituciones», afirmó en rueda de prensa con corresponsales extranjeros en Lima. La denuncia apunta a un supuesto «árbol autoritario» familiar que, según Sánchez, se traduciría en una gestión lesiva para los derechos humanos y la democracia. Con el 99,68% de los votos computados, Fujimori obtiene el 50,11% frente al 49,88% de Sánchez, una diferencia de apenas 41.633 sufragios. Quedan algo más de 60.000 votos por escrutar, pero el candidato de Juntos por el Perú ya anunció que solicitará la anulación de la votación de los peruanos en el extranjero. Alega que se varió «injustificadamente» la forma de escrutar las actas del exterior y que se rompió la cadena de custodia. Si se anulara ese voto, Sánchez sería el vencedor, pues en territorio nacional lidera con el 50,11% contra el 49,89% de Fujimori. La tensión se traslada ahora al plano legal y político. Sánchez aseguró que su partido —que obtuvo 14 senadores y 32 diputados para el período 2026-2031— está preparado para «dar respuesta política y social» a un eventual gobierno de Fuerza Popular.
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