El Ejército de Irán anunció el cierre total del estrecho de Ormuz a todo tipo de embarcaciones, incluyendo barcos comerciales, y advirtió que cualquier nave que intente cruzarlo será considerada un objetivo. La decisión, comunicada por el Cuartel General Central Jatam al Anbiya y recogida por la agencia Tasnim, se produce tras una nueva escalada militar con Estados Unidos, que lanzó ataques de represalia contra Irán por el derribo de un helicóptero estadounidense el pasado lunes. La Guardia Revolucionaria ya ha disparado contra dos barcos que intentaron atravesar el estrecho. El anuncio iraní desmiente además un supuesto operativo secreto del presidente Donald Trump para garantizar el tránsito de petroleros, quien afirmó que la iniciativa ya permitió el paso de más de 100 millones de barriles de petróleo. Trump y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, advirtieron que atacarían con dureza a Irán, pese a que la Casa Blanca había señalado días antes que se estaba cerca de un acuerdo para poner fin al conflicto. El cierre de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del crudo mundial, representa un golpe directo al comercio energético global y dispara los riesgos de una interrupción masiva en el suministro de petróleo. Las empresas navieras y los mercados petroleros se enfrentan a una incertidumbre crítica, mientras las tensiones entre ambas potencias amenazan con desatar una crisis de mayores proporciones en la región.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




