El dólar cerró este viernes con una baja de $3, situándose en $924,50 vendedor y $924,20 comprador, en una jornada que puso fin a una semana volátil marcada por la tensión en Medio Oriente. La moderación del conflicto, tras confirmarse que las negociaciones entre Estados Unidos e Irán continúan con Qatar como mediador, redujo la prima de riesgo que los mercados habían incorporado durante los días más intensos, según explicó Lucas Santillán, analista de mercados de Capitaria. A pesar de la caída diaria, el billete verde acumuló un alza semanal de $2,2. En el plano local, Santillán destacó que las posiciones de no residentes contra el peso chileno alcanzaron los US$16.719 millones al 8 de julio, un nuevo máximo histórico que refleja una presión estructural sobre la moneda local. Por su parte, Felipe Sepúlveda, jefe de análisis de Admirals Latinoamérica, advirtió que el conflicto en Medio Oriente sigue siendo frágil, con nuevos intercambios de ataques y una tregua incierta. Además, el mercado asigna cerca de un 62% de probabilidad a una subida de tasas de la Reserva Federal en septiembre, mientras John Williams advirtió sobre presiones inflacionarias vinculadas a la demanda impulsada por inteligencia artificial. Este escenario mantiene la incertidumbre sobre el comportamiento del tipo de cambio en las próximas semanas, especialmente ante un peso chileno que enfrenta una presión estructural sin precedentes.
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