El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, buscó este viernes desactivar la tensión con senadores del PPD que cuestionaron la nueva indicación del Ejecutivo para reducir de 23% a 22% el Impuesto de Primera Categoría a grandes empresas. Los legisladores Ricardo Celis y Pedro Araya advirtieron que el cambio altera el acuerdo de invariabilidad tributaria, el cual se basaba en una tasa corporativa de 23% más una prima de 1,5% para quienes optaran por el régimen. Celis fue tajante: sin modificaciones, «el acuerdo no va». Quiroz aseguró que negoció «de buena fe» y que el pacto original se circunscribía a la invariabilidad, no a la tasa base. «Yo había hablado antes, en otra publicación previa, de un 22%, pero si no quedó claro y se produjo una confusión, vamos a hablarlo con ellos», declaró. El ministro defendió la rebaja como parte de una estrategia para mejorar la competitividad tributaria, financiada con el ahorro fiscal de reducir el crédito al trabajo formal de US$1.500 millones a US$150 millones, lo que liberó US$900 millones. El impasse pone en duda la viabilidad del acuerdo tributario en momentos en que el Gobierno busca equilibrar competitividad y prudencia fiscal. La postura del PPD, partido oficialista, añade presión sobre la coalición gobernante y obliga a nuevas conversaciones para salvar el pacto.
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