La representante especial de la ONU para violencia sexual en conflictos, Pramila Patten, alertó que los casos confirmados se duplicaron desde 2024, con más del 90% de las víctimas siendo mujeres y niñas. El informe anual, divulgado en el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia Sexual en los Conflictos, describe un panorama “sombrío” y señala a Haití como el país con más casos reportados: 1.863. Le siguen República Democrática del Congo (1.534) y Sudán (501). Israel y Rusia fueron incluidos en la lista de países que utilizan la violencia sexual como arma de guerra, tras no tomar medidas preventivas solicitadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. En Israel, se documentaron 31 casos contra palestinos, principalmente en centros de detención, aunque la ONU reconoce que los datos son parciales por la falta de acceso de observadores. En Rusia, se verificaron 310 casos, pero el país no ha respondido a la notificación enviada en agosto pasado. Los recortes de financiación, liderados por EE.UU., han impactado severamente la capacidad de respuesta. Patten denunció que en Afganistán se cerraron 400 centros de salud y más de 100 centros de atención a la violencia de género. En República Centroafricana, Mali y Somalia se ha reducido más del 70% de los refugios y servicios contra la violencia de género. “O conseguimos la financiación, o nos hundimos”, advirtió la representante, quien participó en la V Conferencia ministerial de Política Exterior Feminista en Madrid.
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