Uruguay vivió este viernes un hecho inédito: una paciente oncológica de 69 años se convirtió en la primera persona en morir mediante eutanasia en el país, según confirmó una fuente del Colegio Médico del Uruguay a la agencia AFP. El procedimiento, solicitado por la mujer que padecía un cáncer en etapa terminal, marca la aplicación de una ley pionera en la región, aprobada en octubre de 2025 y que entró en vigor hace un mes. La legislación uruguaya, que convierte al país en el primero de América Latina en legalizar la muerte asistida bajo condiciones específicas, exige que el paciente sea mayor de edad, ciudadano o residente, esté psíquicamente apto y curse una etapa terminal de una patología incurable que cause sufrimientos insoportables. El protocolo establece que el paciente debe solicitar el procedimiento a un médico, quien tiene hasta tres días para expedirse; luego un segundo médico opina, y si hay discrepancia, una junta médica toma la decisión final. El diputado Federico Preve, uno de los impulsores de la norma desde la izquierda gobernante, calificó la jornada como «un día simbólico muy importante para el país», destacando que la persona «pudo decidir morir con tranquilidad, según sus propias convicciones». Uruguay se suma así a un selecto grupo de naciones como España y Países Bajos, y refuerza su tradición de legislar derechos liberales, como la regulación del cannabis, el matrimonio igualitario y el aborto.
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