El Ministerio de Educación avanza en una reforma al Sistema de Admisión Escolar (SAE) que permitiría a los colegios que opten por salir del mecanismo centralizado realizar sus propios procesos de selección, usando criterios como notas, entrevistas o pruebas, siempre bajo fiscalización de la Superintendencia de Educación. La ministra María Paz Arzola se fijó un plazo de 90 días para ingresar las indicaciones, según declaró a días de asumir. El proyecto, aún no ingresado al Congreso, recogería elementos de mociones parlamentarias y se presentaría una vez despejada parte de la carga legislativa del proyecto Escuelas Protegidas, aprobado en particular en el Senado el pasado martes. En el oficialismo y la oposición hay posturas encontradas: el diputado Sergio Bobadilla (UDI) apoya reponer la selección basada en mérito, mientras que el diputado Héctor Barría (DC) advierte que pasar a un sistema donde cada colegio tenga su propia prueba no parece correcto. Expertos consultados por El Mercurio dividen opiniones. Sylvia Eyzaguirre (CEP) sostiene que el algoritmo del SAE es flexible y no justifica un proceso independiente. Gonzalo Muñoz (UDP) llama a resguardar el trato igualitario. Alejandro Carrasco (UC) advierte que permitir que colegios públicos se descuelguen del SAE lesionaría la libertad de elección de las familias. El debate parlamentario y técnico marcará los próximos pasos de una reforma que busca corregir las críticas al sistema actual, especialmente en la asignación de cupos.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




