Una coalición de ocho países latinoamericanos, incluyendo Chile, Argentina, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú, emitió un comunicado conjunto este viernes rechazando «toda acción orientada a desestabilizar el orden democrático» en Bolivia. La declaración se da en medio de protestas y bloqueos de carreteras que ya acumulan diez días, generando desabastecimiento de alimentos, combustibles e insumos médicos, y al menos tres fallecidos por falta de atención sanitaria. El texto, difundido por la Cancillería argentina, expresa «preocupación» y «solidaridad con el Gobierno y el pueblo boliviano», instando a «todos los actores políticos y sociales» a canalizar sus diferencias mediante el diálogo y la preservación de la paz social. Las movilizaciones, lideradas por sectores campesinos y sindicales, se concentran en el departamento de La Paz y la ciudad de El Alto, donde las vías bloqueadas han paralizado el suministro de bienes básicos. El presidente boliviano, Rodrigo Paz, advirtió que quienes intenten «destrozar» la democracia «se van a ir a la cárcel», vinculando las protestas a un intento de desestabilización. Por su parte, seguidores del expresidente Evo Morales marchan hacia La Paz exigiendo la renuncia de Paz, mientras Morales rechaza las acusaciones de financiar las movilizaciones. La crisis, que ya afecta el abastecimiento y la vida cotidiana, pone a prueba la institucionalidad del gobierno electo en 2025.
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