El gobernador de O’Higgins, Pablo Silva, rechazó categóricamente la posibilidad de ampliar la cárcel de Rancagua como alternativa ante la paralización de la extensión del penal Santiago I. La autoridad calificó la idea como un «atropello a la descentralización» y advirtió que su región no será tratada como el «patio trasero» de la capital. El conflicto se originó el sábado pasado, cuando el subsecretario de Justicia, Luis Silva, mencionó en televisión que el «plan B» del Gobierno ante la detención del proyecto Santiago I es ampliar el recinto penitenciario de Rancagua. Silva respondió con dureza: «Pensar que somos el patio trasero de Santiago para instalar una cárcel no corresponde para nada». El gobernador criticó la falta de diálogo previo y aseguró que «nos opondremos de forma tajante» a cualquier ampliación. Argumentó que la cárcel de Rancagua ya opera al límite y alberga reos de alta peligrosidad, lo que genera inquietud en las comunidades cercanas. «No parece adecuado que, para solucionar un problema de la Región Metropolitana, estén mirando a nuestra región», concluyó Silva.
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