El sueño de la casa propia se vuelve cada vez más inalcanzable para los chilenos. Mientras los precios de las viviendas se dispararon un 170% en los últimos años, los ingresos de los hogares apenas crecieron un 57%. Esta brecha ha elevado el esfuerzo financiero de las familias a niveles críticos. El informe, publicado por Emol Social Facts, revela que la diferencia entre el alza de precios y el crecimiento de los ingresos es la principal causa del deterioro en el acceso a la vivienda. Las familias deben destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos para comprar una casa o departamento, lo que excluye a amplios sectores del mercado. Este fenómeno tiene consecuencias directas en el mercado inmobiliario y en la economía del país. La menor capacidad de compra frena la demanda, impacta la inversión en construcción y puede generar presiones sociales. Para el sector empresarial, la señal es clara: el modelo de financiamiento y la oferta de viviendas deben ajustarse a una realidad donde el ingreso no corre al ritmo de los precios.
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