El cambio global en los patrones de consumo de alcohol sigue golpeando a la industria vitivinícola chilena. De las cinco viñas que han reportado sus estados financieros a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), tres registraron pérdidas en el primer trimestre de 2026, mientras que la totalidad acusó una caída en sus ingresos respecto al mismo período del año anterior. La situación refleja una presión persistente sobre un sector clave para la economía local. Concha y Toro, la mayor viña chilena, experimentó una contracción de sus utilidades del 36%, pasando de $13.784 millones en el primer trimestre de 2025 a $8.779 millones en enero-marzo de 2026. Sus ingresos cayeron casi un 8%, hasta $192.613 millones. Las ventas disminuyeron en Chile un 1,5%, en Estados Unidos un 32,2% y en los mercados de exportación un 2,2%. Santa Rita, controlada por el grupo Claro, reportó pérdidas por $3.888 millones, empeorando respecto de los $3.286 millones del año previo, aunque sus ingresos cayeron solo un 1,7%. Viña Santa Carolina, que consolida dentro de Watts, registró pérdidas por $363 millones, una mejora frente a los $472 millones de 2025, pero sus ingresos vitivinícolas cayeron un 14,8%. Viña San Pedro anotó una caída interanual del 99,3% en su utilidad, totalizando $21 millones, con ingresos que descendieron un 7,2%.
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