La Central Unitaria de Trabajadores (CUT) puso sobre la mesa una propuesta que va más allá del reajuste del salario mínimo, buscando una política salarial integral que incluya acuerdos plurianuales. El presidente del gremio, José Manuel Díaz, advirtió que el poder adquisitivo de los trabajadores ha caído entre un 20% y un 30% debido a la inflación, y cuestionó que un ajuste limitado a compensar el alza de precios no resolvería la pobreza laboral. El lunes, el Gobierno presentará su contrapropuesta a la multisindical, luego de dos reuniones previas encabezadas por los ministros de Hacienda y del Trabajo, Jorge Quiroz y Tomás Rau. Díaz detalló que en el primer encuentro se fijaron los parámetros de negociación, mientras que en el segundo la CUT expuso su planteamiento técnico. El dirigente subrayó que es «inconcebible» que trabajadores con jornada completa estén bajo la línea de la pobreza, y ejemplificó que el salario mínimo actual de $539.000 brutos se traduce en $430.000 líquidos, por debajo de ese umbral. La discución se da en un contexto económico adverso, donde la canasta básica de alimentos alcanzó los $91.000 por persona. Díaz advirtió que, sin un reajuste significativo, todos los trabajadores verán reducida su calidad de vida. Además, planteó la disposición a acordar alzas a dos o tres años, siempre que el objetivo sea superar la línea de pobreza. El dirigente también se refirió a la implementación de la ley de 40 horas, denunciando que en empresas como Falabella de Temuco se estarían cambiando jornadas de forma arbitraria.
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