Las Fuerzas Armadas de Chile enfrentan una compleja situación financiera debido a los insuficientes aportes a los fondos estratégicos de defensa, combinados con recortes presupuestarios y el aumento del gasto por el despliegue en la Frontera Norte y la Macrozona Sur. La Ley 21.174, que reemplazó a la Ley de Reserva del Cobre en 2019, establece aportes anuales de cerca de 500 millones de dólares al Fondo Plurianual para Capacidades Estratégicas, pero esos recursos no se han transferido de forma regular. Según fuentes citadas por El Mercurio, el Fondo de Contingencia Estratégico para la Defensa, que debería contar con 1.000 millones de dólares, acumula hoy montos mínimos, entre 40.000 y 200.000 dólares. El exsubsecretario para las Fuerzas Armadas, Alfonso Vargas, señaló que el mantenimiento de capacidades requiere unos 480 millones de dólares anuales, pero solo en 2025 y 2026 se asignaron 488 y 490 millones respectivamente, mientras que en 2023 y 2024 no hubo transferencias. Un exdirectivo del fondo explicó que la Ley de Presupuestos ha autorizado postergar los traspasos, destinando esos recursos a otros fines. El ministro de Defensa, Fernando Barros, reconoció en entrevista con Emol TV que “se echó mano a los recursos que había” para cubrir urgencias del Estado, y llamó a repensar el estatuto jurídico que reemplazó a la Ley del Cobre para asegurar su cumplimiento.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




