El Fiscal Nacional, Ángel Valencia, encendió las alarmas al declarar que Chile se ha convertido en un «lugar rentable» para los secuestros extorsivos, en medio de un caso que mantuvo cautivo a un empresario de 84 años durante ocho días en San Miguel. Sus palabras generaron un inusual consenso entre parlamentarios de distintos sectores, quienes coinciden en que el país enfrenta una escalada de este delito, pero discrepan en las responsabilidades. Valencia detalló que el secuestro ha evolucionado hacia estructuras más organizadas y con mayor capacidad logística, y que «no hemos conseguido detener el aumento de secuestros extorsivos». El caso más reciente, ocurrido la madrugada del miércoles pasado, terminó con cuatro detenidos (tres venezolanos y un chileno) y depósitos que superarían los $40 millones, según El Mercurio. La víctima sufrió golpes en la cabeza y los captores enviaron videos extorsivos. Parlamentarios como Andrés Longton (RN) y Cristian Araya (P.Rep) respaldaron el diagnóstico de Valencia. Longton señaló que el secuestro es «uno de los preferidos por organizaciones criminales transnacionales» y alertó sobre la «cifra negra» de casos no denunciados.
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