Un estudio del Laboratorio de Encuestas y Análisis Social (LEAS) de la Universidad Adolfo Ibáñez revela que la polarización afectiva entre los chilenos se mantiene elevada tras el cambio de mando, en lugar de disminuir como es habitual después de unas elecciones. El índice alcanzó 6,7 puntos en una escala de 1 a 10, solo superado por las elecciones de 2024 en Estados Unidos. Además, el rechazo hacia Franco Parisi se redujo significativamente, especialmente entre los votantes de Jeannette Jara. La tercera ola del Proyecto Comparativo de Elecciones Nacionales (CNEP), aplicada entre marzo y abril a 798 encuestados que participaron en etapas anteriores, muestra que los sentimientos desfavorables hacia Parisi cayeron del 75% al 58% entre los votantes de Jara. En los votantes de José Antonio Kast, la disminución fue menor: de 43% a 36%. Ricardo González, director del LEAS, atribuye el cambio a una presencia más activa del fundador del Partido de la Gente en el debate público. Andrés Scherman, director del proyecto CNEP en Chile, señala que el discurso populista de Parisi podría conectar con votantes de izquierda moderada. La polarización afectiva, que moviliza desde la emocionalidad y no desde la racionalidad, se mantuvo alta incluso después de los comicios.
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