El gobierno de José Antonio Kast logró un hito político inédito: aseguró un piso de 92 votos para la idea de legislar de su megaproyecto económico, incluso antes de que el texto ingresara formalmente al Congreso. Este respaldo anticipado, que incluye a los 14 diputados del Partido De la Gente (PDG) y a dos independientes, se selló tras intensas negociaciones donde Hacienda ofreció beneficios por compra de medicamentos, pañales y un estatuto tributario especial para pymes. El ministro Jorge Quiroz proyecta ahora una aprobación acelerada, con la meta de que la Cámara despache el proyecto en mayo y el Senado lo apruebe en junio, adelantando los plazos iniciales de septiembre. Sin embargo, la estrategia generó un choque inmediato con el Partido Nacional Libertario, que reclamó no haber sido incluido en las negociaciones pese a compartir demandas clave con el PDG. Su molestia se tradujo en un desmarque que obligó al proyecto a pasar por tres comisiones (Hacienda, Trabajo y Medio Ambiente) en lugar de solo una, ralentizando parcialmente la tramitación. Para calmar los ánimos, Quiroz anunció que los libertarios serán incorporados en las conversaciones sobre el futuro proyecto de beneficios para pymes y medicamentos. Mientras el oficialismo celebra su ventaja numérica, la oposición de izquierda y algunos sectores de la DC endurecieron su postura y preparan una batalla legal.
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