La crisis electoral en Perú se agudiza con la renuncia del jefe de la entidad encargada de organizar las elecciones, Piero Corvetto, tras graves fallas que extendieron el sufragio un día más y desataron investigaciones por presunta colusión. Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), presentó su dimisión a la presidenta de la Junta Nacional de Justicia (JNJ), María Teresa Cabrera, argumentando que es ‘necesario e impostergable’ para garantizar una segunda vuelta presidencial en un ‘contexto de mayor confianza ciudadana’. La JNJ aceptó su renuncia por unanimidad, en medio de un escrutinio aún en curso y con la segunda vuelta fijada para el 7 de junio. Los problemas incluyeron demoras de hasta cinco horas en la apertura de colegios en Lima el 12 de abril, con 13 locales que no pudieron abrir hasta el día siguiente, afectando a 52.000 electores. Además, se reportaron irregularidades en el traslado de votos, con cajas extraviadas que aparecieron en programas de televisión. Esto provocó el rechazo de sectores políticos y el pedido de nulidad por parte del candidato ultraconservador Rafael López Aliaga, quien ha llamado a Corvetto ‘criminal’ y exigió su captura. López Aliaga disputa voto a voto con el izquierdista Roberto Sánchez por pasar a la segunda vuelta contra la derechista Keiko Fujimori, la más votada con 17%.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




