La mortalidad por cáncer en Chile no solo crece, sino que lo hace de forma desigual, exponiendo una crisis de salud pública que se agravó tras la pandemia. Un estudio del Instituto de Políticas Públicas en Salud de la Universidad San Sebastián revela que, en los últimos 15 años, las muertes por esta enfermedad aumentaron un 10,6%, pasando de 141,1 a 156,4 fallecimientos por cada 100 mil habitantes. La doctora Pamela Salman, directora médica del Centro de Oncología de Precisión e investigadora de la Universidad Mayor, atribuye parte de este incremento al retraso en consultas y tratamientos durante el COVID-19, lo que llevó a diagnósticos más tardíos y menores probabilidades de supervivencia. La situación es especialmente crítica en el sur del país, donde las tasas superan significativamente el promedio nacional. En la región de Los Ríos, por ejemplo, se registran 186,1 muertes por cada 100 mil habitantes, mientras que en el Maule la cifra es de 171,5. La doctora Salman advierte que este fenómeno requiere una intervención urgente y cuidadosa, ya que está impactando de manera importante en esas zonas. Además, destaca la necesidad de fortalecer la pesquisa precoz, especialmente para el cáncer gástrico, primera causa de muerte por esta enfermedad en hombres y una de las principales en mujeres.
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