El gobierno de José Antonio Kast activó una estrategia para sortear el aluvión de enmiendas opositoras —cerca de 1.300— que amenazaban con retrasar la tramitación del megaproyecto de reconstrucción y reactivación económica. La jugada consiste en un paquete de indicaciones sustitutivas que, de ser aprobado, dejaría automáticamente sin efecto la mayoría de las propuestas de la oposición, al ser incompatibles con el nuevo texto. El presidente de la Comisión de Hacienda, Agustín Romero (republicano), fue tajante: «No me voy a despeinar», y advirtió que votará «sí o sí» este miércoles, incluso si el debate se extiende hasta la medianoche. El ministro del Interior, Claudio Alvarado (UDI), reforzó la postura del Ejecutivo al señalar que «si están tan activos los parlamentarios… que las vayan a defender y si hay que estar día y noche trabajando que lo hagan». El cronograma oficial apunta a que la comisión evacúe la reforma entre el miércoles 13 y el jueves 14 de mayo, para que pase luego a las comisiones de Trabajo y Medio Ambiente. La discusión en sala de la Cámara comenzaría el lunes 18 o martes 19, y el ideal del gobierno era que el proyecto llegara al Senado el miércoles 20, aunque fuentes señalan que esto probablemente ocurrirá en junio, salvo que el Presidente Kast convoque a los senadores de forma extraordinaria.
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