Con la llegada del invierno y el descenso de las temperaturas, miles de familias comienzan a utilizar estufas y calderas a pellet como principal sistema de calefacción. En este escenario, desde Puropellet advierten que no todos los pellets ofrecen el mismo rendimiento y que elegir un producto de buena calidad puede marcar la diferencia tanto en el funcionamiento del calefactor como en la calidad del aire.
La empresa explica que un pellet de buena calidad debe presentar un color miel, una superficie brillante y no desprender olores extraños. Si el producto tiene un tono café oscuro, exceso de aserrín o genera escorias durante la combustión, podría tratarse de una mezcla de materias primas que afecta el rendimiento del equipo y aumenta la frecuencia de limpieza.
Además, recomiendan manipular correctamente los sacos para evitar que el pellet se rompa, almacenarlos siempre en lugares secos y cargar la estufa utilizando una pala o recipiente, en lugar de vaciar directamente el saco. También aconsejan abrir el envase descosiendo la costura, evitando el uso de cuchillos o tijeras que puedan introducir partículas al calefactor.
Desde Puropellet señalan que una buena elección no solo ayuda a prolongar la vida útil de la estufa o caldera, sino que también favorece una combustión más eficiente, reduce las emisiones contaminantes y permite obtener un mejor rendimiento energético durante toda la temporada de invierno.
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