El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, calificó como un «golpe relevante» la muerte de Héctor Guerrero Flores, alias el «Niño Guerrero», máximo líder del Tren de Aragua, tras un ataque de Estados Unidos. Sin embargo, advirtió que la caída de un cabecilla no significa el fin de la organización, que ha extendido su violencia por varios países del continente. El ataque fue confirmado por el presidente de EE.UU., Donald Trump, a través de su red social Truth Social. Según Trump, el Comando Sur lanzó una ofensiva «rápida y letal» coordinada con «amigos de Venezuela», logrando ejecutar al líder de una de las organizaciones terroristas más sanguinarias. La acción se suma a los golpes que las instituciones chilenas han propinado al Tren de Aragua en las últimas semanas. Arrau destacó la colaboración entre Estados Unidos y Venezuela como un hecho «especialmente esperanzador», pero subrayó que la lucha debe continuar. «Seguiremos coordinando a todo el sistema de seguridad detrás de sus células y cada uno de sus integrantes, fortaleciendo la cooperación internacional y la acción coordinada del Estado», afirmó el ministro. El mensaje de Trump incluyó un video de 10 segundos que muestra una explosión en un edificio, sin que se distinga claramente a ninguna persona. El mandatario advirtió que los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar, y prometió enviar a estos «despiadados asesinos» a las profundidades del infierno.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




