En su primera cuenta pública, el presidente José Antonio Kast afirmó que el déficit fiscal estructural de 2025 alcanzó el 3,7% del PIB, más del doble del 1,6% proyectado por la administración de Gabriel Boric. La afirmación es correcta: el Informe de Finanzas Públicas del cuarto trimestre de 2025, elaborado por el gobierno anterior, estimó un déficit de -1,6%, pero la última actualización elevó la cifra a -3,7%. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, señaló que busca mejorar esa proyección antes de presentar el decreto de política fiscal, que definirá la trayectoria hacia el balance estructural. La discrepancia evidencia la herencia fiscal que enfrenta la nueva administración. Para el sector empresarial, la magnitud del déficit implica presión sobre el gasto público y posibles ajustes tributarios. La meta de reducir el desequilibrio será clave para la credibilidad fiscal y las condiciones de inversión en Chile.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




