Giorgio Jackson, el exministro de Gabriel Boric que debió abandonar La Moneda en medio del escándalo de los Convenios, está ejecutando una estrategia personal para salir del ostracismo y reposicionarse en la primera línea política chilena. Su activa participación en la cumbre progresista de Barcelona, donde impulsó la mayor delegación del Frente Amplio, es solo la punta visible de un trabajo más amplio: reconstruir redes internacionales con la socialdemocracia europea y, en paralelo, recomponer relaciones con otros actores políticos dentro de Chile tras lo que algunos llaman su ‘forzado exilio’ en España. El encuentro en Barcelona, promovido por el PSOE y la Internacional Socialista, reunió a figuras como el expresidente Boric, la presidenta del FA Costanza Martínez y el director de Rumbo Colectivo Tomás Leighton. Jackson jugó un rol clave para que el partido asistiera con una delegación extensa, buscando tender puentes con sectores del socialismo tradicional con los que el Frente Amplio tenía escasos vínculos. Esta movida internacional no es nueva en su carrera: en 2014 impulsó el ingreso de Revolución Democrática al Foro de São Paulo, aunque luego abandonó esa instancia por diferencias con grupos radicales sobre Venezuela, Cuba y Nicaragua.
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