La Contraloría General de la República (CGR) ha puesto en jaque la estabilidad financiera de dos pilares clave de la educación parvularia en Chile: la Subsecretaría de Educación Parvularia y la Fundación Integra. Auditorías revelaron un desorden que compromete cientos de miles de millones de pesos, con prácticas que violan la ley y han obligado a recurrir a préstamos bancarios masivos para mantener operativos más de 1.200 jardines infantiles que atienden a 82 mil niños. El organismo fiscalizador ya derivó los antecedentes al Consejo de Defensa del Estado (CDE) para intentar recuperar fondos e instruyó sumarios para establecer responsabilidades administrativas. Entre los hallazgos más graves, la CGR detectó que la Subsecretaría aprobó gastos por $84.569 millones presentados por Integra basándose solo en ‘muestras’, sin revisar el total de facturas y boletas como exige la ley. Además, se identificaron deudas con la banca por $110 mil millones, acumuladas porque retrasos de hasta 104 días en la tramitación de convenios obligaron a la fundación a pedir créditos en 2023 y 2024. Esto generó un costo extra de $2.785 millones en intereses y gastos bancarios solo en ese período, con un aumento del 628% en gastos financieros comparado con 2021.
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