El subsidio estatal a la tasa hipotecaria para viviendas nuevas, lanzado a mediados de 2025 para reducir el alto stock de propiedades sin vender, está a punto de agotarse tras solo siete meses de operación. Con un límite inicial de 50.000 subsidios y un plazo máximo de dos años, la demanda ha superado las expectativas, poniendo en evidencia la presión de las familias por acceder a créditos más baratos y la urgencia de las constructoras por reactivar proyectos paralizados. Según el último reporte de la Asociación de Bancos e Instituciones Financieras (Abif), al 13 de febrero los bancos habían recibido 61.894 solicitudes elegibles, superando el cupo asignable. De estas, 33.783 ya estaban aprobadas y 20.633 en evaluación, con 18.380 operaciones cursadas. El beneficio, implementado por los Ministerios de Hacienda y Vivienda, reduce la tasa de interés entre 0,61% y 1,16% y baja el pie requerido a 10% para viviendas de hasta UF 4.000. El impacto en el mercado es significativo: entre julio de 2025 y febrero de 2026, estas operaciones generaron un flujo de crédito acumulado de US$2.205 millones, representando el 47% del monto total de nuevas colocaciones hipotecarias. Además, la tasa hipotecaria promedio cayó a 4,12% en enero de 2026, su nivel más bajo desde diciembre de 2021, incluso sin contar el efecto directo del subsidio de 60 puntos base.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




