El gobierno saliente hace una apuesta arriesgada al afirmar que entregará la Región de La Araucanía a la próxima administración con índices de violencia rural en camino a la «extinción», tras casi cuatro años bajo Estado de Excepción. El subsecretario del Interior, Víctor Ramos (FA), reconoció que la región estaba «en un colapso» al inicio de su gestión, pero ahora asegura que existe diálogo, inversión y una mejora sustantiva, desafiando la percepción de inseguridad persistente en la macrozona. Ramos detalló que, según sus cifras, la violencia rural se redujo en un 80%, el desempleo bajó por debajo del promedio nacional y la pobreza multidimensional dejó de estar en el último lugar, ubicándose ahora en el sexto. Aseguró que esto no es «por arte de magia», sino resultado de una gestión de cuatro años donde el Estado se metió «hasta el último rincón» a través del diálogo para atraer inversión. Al ser consultado sobre si tenían pendiente entrar a Temucuicui, respondió que «el Estado no tiene problema para entrar a ninguna parte», atribuyendo los comentarios contrarios a personas que «a veces no son de la región». La declaración es crucial porque establece un punto de referencia para el próximo gobierno, que heredará una región que, según Ramos, tiene una «ruta de Estado» inédita y transitable.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




