El mercado negro de fármacos en Chile está en auge, con un aumento del 128,7% en decomisos en solo tres años, según datos del Instituto de Salud Pública (ISP). Este crecimiento explosivo refleja una oferta variada que incluye analgésicos, ansiolíticos, antibióticos y medicamentos controlados como benzodiazepinas y opioides, comercializados principalmente a través de internet, ferias libres y malls chinos. Claudia Papić, vicepresidenta Ejecutiva de la Cámara Nacional de Laboratorios Farmacéuticos, advierte que los vendedores realizan ‘estudios de mercado’ para ofrecer productos que podrían ‘montar una farmacia’, con operativos recientes como el del 6 de febrero donde el ISP y la Brigada Investigadora de Delitos Contra la Salud Pública y Medio Ambiente (Bridesma) incautaron una ‘cantidad significativa’ de medicamentos sin registro sanitario. Los riesgos para la salud pública son graves: los fármacos ilegales, que pueden ser falsificados o auténticos pero mal conservados, pierden eficacia, se tornan nocivos y provocan intoxicaciones, reacciones adversas, agravamiento de enfermedades y resistencia antimicrobiana. El Comisario Héctor Chaura de la Bridesma destaca que la alta demanda de productos como medicamentos para bajar de peso genera escasez y fomenta la proliferación de falsificaciones.
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