El presidente Donald Trump notificó al Congreso de Estados Unidos que las hostilidades con Irán han terminado, justo cuando vencía el plazo de 60 días que impone la Resolución sobre Poderes de Guerra de 1973. Sin embargo, el alto el fuego no detiene el bloqueo naval impuesto por Washington ni las amenazas de reanudar ataques, lo que pone a prueba los límites de la ley en un conflicto que ya dura más de dos meses. En cartas dirigidas al presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y al senador Chuck Grassley, Trump aseguró que no ha habido intercambio de disparos desde el 7 de abril y que las hostilidades, iniciadas el 28 de febrero, han cesado. El gobierno argumenta que el alto el fuego detiene el reloj legal, aunque el secretario de Guerra, Pete Hegseth, reconoció que la tregua puso fin de facto a las acciones activas. El plazo de 60 días comenzó con la notificación inicial al Congreso el 2 de marzo y vencía este 1 de mayo. Pese a la declaración, la tensión sigue en aumento. Trump impuso un bloqueo naval a puertos iraníes, considerado un acto de guerra por muchos analistas, y en su carta advirtió que la amenaza iraní sigue siendo significativa. Además, rechazó la última propuesta de Irán, insistiendo en que debe abordar el programa nuclear, mientras Teherán se niega a suspender su enriquecimiento de uranio.
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