El Senado aprobó una iniciativa que prohíbe el anatocismo, es decir, el cobro de intereses sobre intereses. La medida, que busca proteger a los consumidores, podría tener efectos profundos en el costo del financiamiento, los depósitos a plazo y el acceso al crédito. El cambio legal genera incertidumbre entre bancos y usuarios, ya que altera las reglas del juego en el sistema financiero chileno. La restricción apunta directamente a la forma en que las entidades calculan los intereses en créditos y depósitos. Al eliminar la capitalización de intereses, los bancos perderían una fuente de ingresos y podrían ajustar sus tasas o endurecer las condiciones para otorgar préstamos. Por otro lado, los depositantes verían reducida la rentabilidad de sus ahorros, especialmente en plazos más largos. Para el ciudadano común, el impacto será mixto: los deudores se beneficiarían con menores cargos por intereses acumulados, pero podrían enfrentar mayor dificultad para acceder a créditos o tasas iniciales más altas. El equilibrio entre protección al consumidor y estabilidad del mercado financiero está en juego, y los próximos meses serán clave para observar cómo se adapta la industria.
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