A menos de un mes de entregar el poder, el presidente colombiano Gustavo Petro escaló su confrontación con el mandatario electo Abelardo de la Espriella al respaldar un llamado a la desobediencia civil y convocar a una movilización masiva el 20 de julio. Petro insiste en que De la Espriella no ganó las elecciones, pese a que el Consejo Nacional Electoral ya oficializó su triunfo con más de 12,9 millones de votos en segunda vuelta. El mandatario saliente afirmó que la protesta buscará defender las reformas sociales de su gobierno, en un acto que coincide con la instalación del nuevo Congreso. En un mensaje en su cuenta de X, Petro calificó la jornada del 20 de julio como un «grito de independencia» y convocó a manifestaciones en distintas plazas del país, además de un acto en el sur de Bogotá. El presidente se sumó a la estrategia de «desobediencia civil pacífica» impulsada por el excandidato presidencial Iván Cepeda, quien aseguró que no acatará decisiones que considere contrarias a la Constitución o los derechos fundamentales. «No vamos a obedecer decisiones que vayan contra el pueblo y yo seré el primero en desacatarlas», declaró Cepeda en un evento en Cali.

Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




