Cinco funcionarios de Gendarmería fueron formalizados por cohecho y quedaron en prisión preventiva tras desarticularse una banda que operaba dentro del Centro de Detención Preventiva de Illapel. La organización, integrada por custodios y civiles, internaba drogas y celulares a cambio de pagos que alcanzaban los 600 mil pesos por artículo. El operativo «El Dorado», ejecutado por la Fiscalía Regional de Coquimbo y la PDI, incluyó allanamientos en 21 viviendas de Illapel, Salamanca, Quilicura y Tomé, y la detención de 16 personas. En el registro penitenciario se incautaron teléfonos, armas blancas y licor artesanal. Los cinco gendarmes imputados fueron desvinculados de la institución. La investigación reveló una cadena de coordinación: en el exterior, civiles conseguían las drogas y coordinaban entregas con los gendarmes; al interior, los funcionarios ingresaban los objetos clandestinamente y los distribuían mediante internos de confianza. El Juzgado de Garantía de Illapel decretó prisión preventiva para cuatro de los custodios, mientras que el quinto quedó con arresto domiciliario total y prohibición de comunicarse con los demás imputados. El tribunal fijó un plazo de 120 días para la investigación.
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