El archipiélago de Tuvalu, uno de los países más vulnerables al cambio climático, confiaba en un fondo fiduciario de 200 millones de dólares para financiar su lucha contra la subida del mar. Sin embargo, una investigación de AFP reveló que la firma estadounidense Mercer, gestora del fondo desde 2022, invirtió en minas de carbón, exploración gasífera y la mayor refinería de petróleo del mundo, contradiciendo los objetivos climáticos del país. Según documentos financieros e informes oficiales, el fondo colocó recursos en empresas como Reliance Industries (dueña de la refinería más grande del mundo), Southern Company, Duke Energy, Rio Tinto y Woodside Energy. Alrededor del 12% del fondo, unos 25 millones de dólares, se destinó a ‘acciones australianas’, con BHP como participación principal. El activista local Richard Gokrun calificó la situación de ‘realmente chocante’, mientras que el primer ministro Feleti Teo había calificado de ‘inmoral e inaceptable’ la expansión de combustibles fósiles. Estas inversiones son especialmente sensibles para Tuvalu, que intentó sin éxito frenar el proyecto gasífero North West Shelf en Australia. El ministro del Clima, Maina Talia, advirtió que las emisiones de ese proyecto amenazaban la supervivencia de las islas.
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