Un cohete New Glenn de Blue Origin explotó durante una prueba de encendido estático en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral, Florida, la noche del jueves, generando una bola de fuego naranja que se sintió en viviendas cercanas. La compañía fundada por Jeff Bezos había anunciado a principios de semana el retorno del cohete a los vuelos, tras una falla de motor en su tercer vuelo el 19 de abril que derivó en una investigación de la FAA. El incidente ocurrió cerca de las 21 horas locales. Blue Origin confirmó el hecho en su cuenta de X, calificándolo como una «anomalía» y asegurando que todo el personal está a salvo. La empresa no entregó detalles sobre las causas ni el estado del cohete, y prometió actualizaciones a medida que se conozca más información. La explosión se produjo justo cuando la compañía buscaba retomar operaciones tras la falla previa que había paralizado los vuelos del New Glenn. El accidente representa un nuevo revés para Blue Origin en un año clave para el sector espacial, donde compite con SpaceX y otras empresas. La investigación de la FAA por la falla de abril aún estaba en curso, y este nuevo incidente podría retrasar aún más los planes de la compañía. Para la industria, la explosión subraya los riesgos técnicos en el desarrollo de cohetes reutilizables y el escrutinio regulatorio que enfrentan las empresas espaciales.
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