El crimen organizado transnacional mantiene en vilo a la Región Metropolitana. Según datos de la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales Antisecuestros (BIPE) de la PDI, en lo que va de 2026 se han registrado 16 secuestros reales, con 32 detenidos. El 55% de los capturados son de nacionalidad venezolana, un 43% chilenos y un colombiano. El fiscal nacional, Ángel Valencia, fue tajante: “Estamos mal porque hemos ido empeorando”. El jefe de la BIPE, Hassel Barrientos, explicó que el delito comenzó a proliferar en el segundo semestre de 2021, impulsado por organizaciones que vieron en Chile “un mercado que no estaba explorado”. Inicialmente, las víctimas eran extranjeros ligados a actividades ilícitas, pero el último caso —el secuestro de un empresario ferretero en San Miguel— marcó un punto de inflexión: por primera vez en el año, la víctima es chilena y los captores extranjeros. Geográficamente, los secuestros se concentran en comunas como Santiago, Recoleta, Estación Central, Independencia y Conchalí. Sin embargo, el sector oriente no está exento. Según la BIPE, en 2023 hubo un secuestro en Providencia perpetrado por una facción vinculada al Tren de Aragua. La víctima fue una ciudadana venezolana y su pareja chileno, administradores de un pub en el barrio Italia. La alerta está puesta: si la tendencia continúa, el oriente podría dejar de ser una excepción.
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