El conflicto en Medio Oriente y la inestabilidad en el estrecho de Ormuz han frenado nuevos desembolsos de capital desde Qatar y Arabia Saudita hacia Chile. Proyectos de infraestructura y otras iniciativas quedaron en pausa, según revela un análisis reciente. Sin embargo, firmas ya instaladas como Aramco y Unifrutti mantienen su apuesta por el país. La guerra en la región y las tensiones geopolíticas generan incertidumbre en los fondos soberanos y conglomerados árabes, que habían mostrado creciente interés en activos chilenos. Aunque no se detallan montos específicos, la decisión afecta planes de expansión en sectores clave como energía, logística y agroindustria. Para Chile, la pausa representa un freno en la diversificación de inversiones extranjeras no tradicionales. Mientras tanto, las empresas árabes ya establecidas continúan operando y reforzando su presencia, lo que sugiere que el interés de largo plazo no se ha desvanecido, solo se ha postergado.
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