La economía chilena enfrenta un arranque de año sombrío. Tras los negativos Imacec de enero (-0,5%) y febrero (-0,3%), marzo apunta a una nueva contracción. Así lo anticipan los economistas tras conocer las cifras sectoriales publicadas por el INE, que revelaron una caída anual de 3,4% en la producción industrial, arrastrada por la minería y la manufactura. Este escenario se suma al deterioro del mercado laboral: el desempleo subió a 8,9% y el empleo formal registró su primera caída desde la pandemia. Los sectores clave muestran signos de debilidad estructural. La producción manufacturera restó 2,075 puntos porcentuales al índice industrial, mientras que la minería incidió negativamente en 1,480 puntos. Solo electricidad, gas y agua aportaron positivamente. Alejandro Fernández, economista de Gemines, calificó el desempeño manufacturero como «muy malo» y sin «una explicación muy evidente», apuntando a una desaceleración de la demanda y corrección de inventarios. Felipe Alarcón, de Euroamerica, vinculó la caída minera a la baja ley en faenas de cobre y la manufactura a factores climáticos que afectaron la producción de pescado.
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