Los Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunciaron este martes su salida de la OPEP y de la OPEP+ a partir del 1 de mayo, en una decisión que despoja al cartel de uno de sus tres mayores productores y de un miembro fundador. La medida se produce en un contexto de alta tensión geopolítica, con el barril Brent sobre los US$ 111 y el estrecho de Ormuz operando a menos del 20% de su capacidad normal por el conflicto con Irán. El comunicado oficial, transmitido por la agencia estatal WAM, señala que la decisión responde a una «visión estratégica y económica de largo plazo» y a un perfil energético en evolución. EAU seguirá aportando producción adicional al mercado de forma gradual, según el texto. La noticia generó un repunte del petróleo: el WTI subió 3,9% hasta los US$ 99,9 y el Brent se ubicó en torno a los US$ 113. Para analistas como Emanoelle Santos, de XTB, la salida es «más una señal política que un evento con impacto inmediato», aunque advierte que, una vez que el estrecho reabra, EAU tendrá incentivos para producir sin restricciones, debilitando la capacidad del cartel para gestionar precios. La capacidad instalada del país asciende a 4,85 millones de barriles diarios, con un objetivo de 5 millones. La decisión se suma a una tendencia de erosión del cartel: Angola se retiró en 2023, Ecuador en 2020 y Qatar en 2018.
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