La fuerte alza de combustibles que aplicó el gobierno chileno, tras la escalada mundial del petróleo por la guerra en Irán, amenaza con encarecer uno de los alimentos más sensibles para la inflación: el pan. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, modificó el Mecanismo de Estabilización del Precio de los Combustibles (Mepco), lo que generó un aumento récord: la bencina de 93 octanos subió $372, la de 97 octanos $392 y el diésel $580. Este ajuste ya golpea directamente el transporte y la producción industrial. Los dirigentes gremiales anticipan que el incremento en el precio del pan será inevitable y se concretará durante abril. Juan Mendiburu, presidente de Indupan, estima que solo por costos de horneado (que usa gas y diésel) habría un alza de $50 por kilo de pan crudo, más unos $40 adicionales por transporte. Marcelo Alonso, presidente de ChilePan, detalla que la cadena de distribución depende de vehículos a bencina y que el alza de la UF también presiona a panaderías que arriendan. Sin considerar posibles aumentos en materias primas, Mendiburu proyecta un alza final entre 5% y 10% por kilo. El impacto es crítico porque el pan es el quinto producto con mayor peso en la canasta del IPC y el primero entre los alimentos. Actualmente, el kilo de marraqueta y hallulla ronda los $2.000 en la Región Metropolitana.
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