El presidente José Antonio Kast ha iniciado la reconfiguración de la diplomacia chilena con la designación de cinco embajadores para organismos internacionales clave, dejando en suspenso los nombramientos para consulados en países como España, Reino Unido y Francia. Esta movida marca el primer paso en la política exterior del nuevo gobierno, pero la incertidumbre sobre decenas de puestos pendientes genera tensiones dentro de los partidos de derecha y plantea riesgos para la representación del país en el extranjero. Los embajadores confirmados incluyen a Roberto Ampuero ante la ONU en Nueva York, José Miguel Castro ante la OEA en Washington DC, Juan Manuel Santa Cruz ante la OCDE, Luis Plaza ante organismos en Ginebra y Marta Bonet ante la OMC. Sin embargo, el texto no detalla fechas exactas de asunción, y los rumores sobre otros cargos, como Miguel Mellado Suazo para Lisboa o Juan Antonio Coloma para España, carecen de confirmación oficial, con los aludidos declinando comentarios. La designación de estas figuras, muchas con trayectoria política previa, impacta directamente en la capacidad de Chile para negociar en foros globales sobre comercio, cooperación y derechos humanos. La demora en completar el mapa diplomático podría afectar inversiones, relaciones bilaterales y la gestión de crisis internacionales, especialmente en un contexto económico volátil.
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