La dirección del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) de la Región del Maule queda vacante tras una salida forzada que revela tensiones internas. Paula Oliva Aravena, quien lideraba la institución, confirmó a través de un correo electrónico a todos los funcionarios que dejará su cargo el 22 de marzo de 2026, tras una solicitud de renuncia no voluntaria gestionada desde el nivel central del gobierno. En su mensaje, Oliva describió la situación con «sentimientos profundos y encontrados», sin especificar los motivos exactos detrás de la petición de su salida. A pesar del contexto de su remoción, Oliva aprovechó la comunicación para agradecer a los trabajadores y destacar los logros de su gestión de tres años. Enfatizó el esfuerzo colectivo para mejorar la calidad de vida de las familias de la región, subrayando que cada proyecto habitacional llevaba «el sello del trabajo colectivo». La exdirectora valoró el compromiso y profesionalismo del equipo, instándolos a continuar con la misma vocación y responsabilidad. Esta salida abrupta pone en riesgo la continuidad de proyectos clave de vivienda y urbanización en el Maule, una región que depende críticamente de la gestión del Serviu para abordar déficits habitacionales.
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