Una empresa estatal con apenas 25 funcionarios destina mensualmente $139 millones en remuneraciones, mientras sus gastos administrativos consumen casi la totalidad de sus ganancias. La Comercializadora de Trigo S.A. (Cotrisa), ubicada frente a La Moneda, revela una estructura salarial donde tres gerentes y tres directores concentran el 35,8% del gasto en sueldos, con el gerente general Gonzalo Becerra percibiendo $18,5 millones brutos mensuales. Según datos de Transparencia Activa a febrero de 2026, Cotrisa registró a septiembre de 2025 ganancias por $801 millones, pero sus ‘gastos de administración’ -que incluyen sueldos, arriendos y asesorías- alcanzaron $752 millones, mostrando un aumento respecto al mismo periodo de 2024. La empresa, creada en los años 80 para intervenir en el mercado del trigo, hoy se dedica principalmente al almacenamiento de granos y análisis de calidad, con su gerente general admitiendo que ‘el objeto social de 1986 nos parece que debería ser revisado’. La situación plantea interrogantes sobre la eficiencia del gasto público en empresas estatales, especialmente cuando los ingresos no operacionales -como la revalorización de un inmueble de $100 a $813 millones- influyen significativamente en las utilidades reportadas.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




