El gobierno del presidente José Antonio Kast activa una de sus promesas clave de campaña: el control migratorio en la frontera norte, con una medida concreta que pone a prueba su capacidad operativa. La firma de seis decretos, tres enfocados en seguridad fronteriza, marca el inicio del Plan Escudo Fronterizo, que busca enfrentar el ingreso irregular al país mediante barreras físicas. El ministro del Interior, Claudio Alvarado, anunció que los trabajos para construir zanjas en la zona norte comenzarán entre el lunes y martes próximos, a cargo del Ministerio de Obras Públicas y el Cuerpo Militar del Trabajo del Ejército. En paralelo, se designó a Alberto Soto como Comisionado de la Macrozona Norte, quien coordinará el control migratorio y la persecución de delitos transnacionales en las regiones de Arica, Tarapacá y Antofagasta. El despliegue implica un costo político y logístico inmediato, con autoridades como el ministro de Defensa, Fernando Barros, preparando su presencia en el territorio. El alcalde de Colchane, Teófilo Mamani, valoró las medidas pero pidió prontitud en la implementación, mientras el senador por Tarapacá Renzo Trisotti advirtió que el éxito se medirá en la reducción de ingresos irregulares. La construcción de zanjas representa la primera prueba tangible del plan fronterizo, cuyo impacto en la seguridad y las dinámicas migratorias regionales será monitoreado de cerca en las próximas semanas.
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