La Democracia Cristiana enfrenta una crisis interna tras un voto que cambió el control de la Cámara de Diputados. El diputado Felipe Camaño, independiente dentro de la bancada DC, apoyó a Jorge Alessandri (UDI) para la presidencia de la Mesa, asegurándose a cambio el cargo de vicepresidente. Este movimiento rompió un acuerdo previo de la izquierda con el Partido de la Gente para llevar a Pamela Jiles a la testera, provocando acusaciones de traición y fracturando la unidad opositora. El jefe de bancada DC, Héctor Barría, confirmó que evalúan expulsar a Camaño, aunque espera que el diputado «dé un paso al costado» antes. Barría señaló que el comité analizará la situación a partir del 16 de marzo, cuando comience el trabajo legislativo. La directiva del partido, encabezada por Óscar Ramírez (s), delegó la decisión a la bancada, ya que Camaño no es militante DC sino independiente con cupo del partido. El impacto trasciende la bancada: otros partidos de oposición como el Frente Amplio reprocharon públicamente a la DC por «entregar el Congreso al gobierno de José Antonio Kast». Internamente, la tensión es palpable: la DC eliminó fotos de Camaño de sus redes sociales tras conocerse su voto, mientras algunos intentan desdramatizar el asunto recordando que él advirtió que no votaría por Jiles.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




