El incendio forestal en el sector Cajón de Pejerrey, en la provincia de Linares, ha consumido más de 1.050 hectáreas y amenaza un Santuario de la Naturaleza con bosque nativo y biodiversidad única, además de poner en riesgo a familias locales, especialmente adultos mayores. La magnitud del siniestro ha llevado al gobernador del Maule, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca, y a los 20 consejeros regionales a realizar un llamado urgente al Gobierno Nacional, al Ministerio del Interior y a la Delegación Presidencial Regional para reforzar y acelerar las acciones de combate. En la última sesión del Consejo Regional, Álvarez-Salamanca manifestó preocupación por el avance del fuego, señalando que, aunque ya hay brigadas, técnicos y aeronaves desplegadas, se necesitan más recursos como helicópteros para contener el incendio. El gobernador enfatizó que la prioridad es proteger vidas, viviendas y el patrimonio natural, subrayando la disposición del Gobierno Regional y del Consejo Regional para colaborar con los recursos disponibles. Este llamado pone en evidencia la tensión entre las autoridades regionales y el nivel central en la gestión de emergencias ambientales, destacando la urgencia de una respuesta coordinada para evitar daños irreversibles en un ecosistema valioso y en comunidades vulnerables. La situación subraya los desafíos en la asignación de recursos durante crisis forestales en Chile, con implicaciones para la protección ambiental y la seguridad pública en regiones afectadas por incendios.
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