La Contraloría General de la República (CGR) ha puesto bajo la lupa la gestión de recursos públicos para seguridad ciudadana en dos municipios clave, revelando fallas que comprometen directamente la protección de los vecinos. El organismo contralor ordenó este jueves el inicio de sumarios administrativos en las municipalidades de Estación Central y Padre Hurtado, tras detectar irregularidades que van desde equipos de vigilancia fuera de servicio hasta deficiencias en la coordinación con Carabineros. Entre los hallazgos más graves, la Contraloría constató que en Estación Central, de 40 cámaras instaladas en zonas con alta incidencia delictual durante 2024, 19 no estaban operativas. Además, un 58% de las cámaras puestas en marcha entre mayo de 2024 y junio de 2025 no se mantenían funcionales, con fallas que en algunos casos superaban el año. En Padre Hurtado, los botones de pánico se encontraban almacenados en cajas sin identificar, inactivos pese a haber sido recepcionados meses antes, y los postes inteligentes no transmitían imágenes en tiempo real. Estas deficiencias tienen un impacto directo en la seguridad de los habitantes: sistemas de vigilancia que no funcionan reducen la capacidad de prevenir y detectar delitos, mientras que la falta de integración del sistema lector de patentes con Carabineros obliga a procesos manuales que aumentan el riesgo de errores.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




