El presidente Donald Trump destituyó a la fiscal general Pam Bondi del Departamento de Justicia, en un movimiento que revela la presión interna dentro del Partido Republicano por su manejo de los archivos de Jeffrey Epstein. La salida de Bondi, anunciada el jueves, marca el segundo despido de alto perfil en semanas y ocurre tras críticas de que su gestión ‘terrible’ de los documentos había ‘socavado seriamente’ al presidente, según la representante republicana Nancy Mace. Bondi enfrentaba una citación del Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes para testificar sobre el caso Epstein, programada para el 14 de abril, con cinco republicanos votando a favor. El fiscal general adjunto Todd Blanche la sustituirá de forma interina, mientras Trump considera a Lee Zeldin, administrador de la Agencia de Protección Ambiental, para el puesto permanente. Bondi declaró en X que trabajará un mes más para facilitar la transición y luego pasará al sector privado, donde seguirá ‘luchando por el presidente Trump’. El despido impacta directamente en la credibilidad de la administración Trump en un tema sensible: la publicación de los archivos de Epstein, que el Congreso forzó el año pasado mediante una ley. Bondi había sido criticada por sugerir que tenía la supuesta lista de clientes de Epstein en su escritorio, contradiciendo al Departamento de Justicia que negó su existencia.
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