El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha tomado una medida excepcional para contener la crisis energética desatada por la guerra en Irán: autorizar temporalmente la compra de petróleo ruso que ya está en tránsito. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunció que esta exención a las sanciones, vigente solo hasta el 11 de abril, permitirá la venta y entrega mundial de crudo ruso cargado en buques, estimando que cientos de millones de barriles podrían ingresar al mercado. La decisión llega en un momento crítico, con precios del barril superando los 100 dólares y tras una autorización previa a la India para acceder a petróleo ruso varado. La Administración del presidente Donald Trump justifica el movimiento como un paso para promover estabilidad en los mercados energéticos globales y mantener los precios bajos, mientras enfrenta la amenaza del régimen iraní. Trump ha destacado que, teóricamente, levantar las sanciones no beneficiará significativamente a Rusia, pero sí traerá «mucho dinero» a Estados Unidos, el mayor productor mundial de petróleo, gracias a la subida de precios impulsada por el conflicto y la interrupción del flujo en el estrecho de Ormuz.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




