Una operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha desatado una crisis internacional de proporciones, con represalias inmediatas que han dejado cientos de víctimas y amenazan con paralizar el comercio mundial. El ataque, denominado ‘Operación Furia Épica’, provocó una oleada de misiles iraníes contra objetivos en países del Golfo y masivas explosiones en Teherán, incluyendo el distrito del palacio presidencial y el Consejo de Seguridad Nacional. La incertidumbre sobre el estado del líder supremo Ali Jamenei y el presidente Masoud Pezeshkian, quienes habrían sido blanco del ataque, añade una capa de tensión geopolítica extrema. La Media Luna Roja de Irán reportó al menos 201 fallecidos y 747 heridos, cifras que incluyen 85 muertos en un bombardeo a una escuela femenina en Minab, calificado como ‘bárbaro’ por el presidente Pezeshkian. Mientras, la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) informó a los barcos que el paso por el estratégico Estrecho de Ormuz ‘no está permitido’, una medida que podría estrangular el flujo de petróleo global. La Casa Blanca confirmó que el presidente Donald Trump habló con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y monitorea la situación, tras notificar al Congreso estadounidense.
Suscríbete al boletín:
Suscribete Gratis




