Una inusual tormenta eléctrica de verano descargó 17,4 milímetros de agua en menos de una hora sobre la Región Metropolitana, desatando una crisis de infraestructura que expuso la vulnerabilidad de la capital ante eventos climáticos extremos. El fenómeno, asociado a una isoterma alta, combinó granizo, inundaciones repentinas y activación de quebradas, concentrando su mayor impacto en las comunas de Maipú y Lo Barnechea. En Maipú, el agua anegó puntos críticos como la intersección de Tres Poniente con Camino a Melipilla y diversos tramos de Avenida Américo Vespucio, paralizando el tránsito. Mientras tanto, en Lo Barnechea, un deslizamiento de tierra en Camino a Farellones, sector Puente Ñilhue, dejó a 90 personas aisladas en 15 viviendas, requiriendo un operativo del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) y el despacho de seis unidades del Cuerpo de Bomberos de Santiago. También se reportaron activaciones de quebradas en San José de Maipo y ocho viviendas anegadas en Las Condes. El colapso eléctrico fue masivo: la Superintendencia de Electricidad y Combustibles (SEC) reportó cerca de 28 mil clientes sin suministro hasta las 21:30 horas, con Padre Hurtado (7.356 clientes), San Bernardo (5.241) y Calera de Tango (3.780) como las comunas más afectadas.
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