Tiger Woods, la leyenda del golf de 50 años, anunció este martes que se aparta temporalmente del deporte para centrarse en su salud, tras un accidente automovilístico en Florida que reveló un preocupante estado físico. En un comunicado, el golfista admitió: ‘Soy consciente de la gravedad de la situación en la que estoy’, comprometiéndose a priorizar su bienestar sobre cualquier retorno inmediato a los campos. Las autoridades confirmaron que Woods llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide, durante el arresto tras el accidente. Según el parte policial, presentaba ‘ojos vidriosos’, caminaba de forma ‘letárgica’, sudaba fuertemente y tenía las pupilas dilatadas, a pesar de estar en un vehículo con aire acondicionado. La PGA expresó su apoyo al veterano deportista, destacando que ‘por encima de todo, Tiger es una persona, y nuestro enfoque está en su salud y bienestar’. La decisión impacta directamente en el calendario deportivo y la transformación del golf profesional. Woods, que ya estaba alejado desde 2024 recuperándose de una rotura del tendón de Aquiles y su séptima operación de espalda, había considerado participar en el Masters de Augusta la próxima semana, lo que hubiese marcado su retorno tras casi dos años.
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